Un cine de verano privado en la terraza

19/06/2015

Sin duda, los cines de verano son la estrella de la nueva estación. ¿Y si nos hiciéramos con uno en la terraza y se convirtiera en punto de reunión de amigos este verano? Y es que terrazas, patios y jardines pueden albergar algo más que el tradicional mobiliario de exterior, imprescindible para comidas, cenas y meriendas al aire libre. Tan sólo necesitaremos contar con una pantalla (y hay distintas formas de improvisar una, como presentamos más abajo) antes de lanzarnos a configurar nuestra propia programación cinematográfica personalizada o, incluso, organizar un maratón de nuestras series preferidas.

 

Ya se trate de cine en las alturas, en la terraza del ático, con vistas privilegiadas de la ciudad, o bajo las estrellas en el jardín o patio de casa, será una oportunidad no sólo de aprovechar las frescas noches de verano al aire libre, sino también de dotar más vida que nunca a esas estancias exteriores que suponen el corazón de la casa.

 

Diversas fórmulas, distintas pantallas

 

 

Las peculiaridades del espacio determinarán la combinación más oportuna para dar vida a nuestro cine privado al aire libre. Si contamos con una pared blanca lisa, podremos despejar esta y emplearla para proyectar sobre ella el filme o hacernos con una pantalla que colocar junto a la zona de descanso a la distancia suficiente como para procurar un buen visionado de la película. Incluso, podemos optar por la improvisada fórmula de colocar una sábana blanca extendida a modo de pantalla casera. También cabe instalar un soporte de TV en el exterior y trasladar el televisor de casa momentáneamente al exterior estas sesiones cinematográficas o, incluso, levantar una estructura específica para albergar estos componentes. Además, si contamos con una pérgola en el espacio de exterior en el que vamos a instalar nuestro cine de verano, no estaría mal situar bajo esta la pantalla para protegerla de posibles tormentas de verano y dar así más calidez y recogimiento al ambiente.

 

La colocación del resto de elementos dependerá de nuestras prefencias. Sillones, sofás de exterior, tumbonas, sillas, pufs... podrán componer los asientos de nuestra sala de proyecciones particular. Además, la distribución por el espacio de farolillos, velas, banderolas, guirnaldas de luces... contribuirán a darle un toque original y a propiciar una atmósfera festiva muy en sintonía con la estación veraniega.

 

 

Tu cine, centro de las quedadas veraniegas

Una vez dispuesto nuestro cine de verano, podremos aprovecharlo para organizar todo tipo de veladas estivales. Sesiones infantiles, con merienda y películas de dibujos animados, ciclos de terror aderezados con un aperitivo de miedo, jornadas de cine clásico y cócteles, proyecciones de musicales con karaoke improvisado... o simplemente decantarse por una noche de cine en casa al aire libre, acompañada de unas bebidas frías.

 

 

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